sábado, 22 de agosto de 2026

Se como eres

Quiero que seas como eres, desde tu interior; no está mal ser inmadur@ o no responder al momento de vez en cuando, equivocarse, hacer el ridículo, ser como un niño... pero ser uno mismo, desestresarse... Porque todo ello manifiesta nuestra naturaleza humana.

Sé que tienes responsabilidades como adulto pero no tienes por qué seguir siempre esos parámetros sociales actuales donde no apareces tú, donde poco a poco te desvaneces y los de tu alrededor ni lo notan, y sólo sirves, donde aparentas y buscas un lugar en tu círculo, créeme, no vale la pena, te vas a enfermar por nada...

Te aprecien o no te aprecien, primero sé tú mism@ abrazando tu fragilidad y miseria humana. Sólo se trata de reconocer lo que somos y desde donde partimos. Esa es la verdadera felicidad: no esperar de los demás más que primero de Dios y de nosotros mismos.

Búscate primero a tí mism@ porque eres lo principal, no puedes ser "sin ti" ni hacer las cosas "sin ti". A donde vayas llévate a ti mism@ porque "sin ti" no disfrutas la vida por más que respondas a las exigencias de los demás; aprende a disfrutar y disfrutarte, a faltar a la reunión, a fallar de vez en cuando o cuando lo creas necesario (y no sea tan indispensable) para recargar fuerzas, para darte tu lugar, para encontrarte y pensar qué es lo que realmente en ese momento quieres hacer y que, no siempre, como digo, responder sólo a las exigencias de los otros ya que, si haces las cosas por hacer sin tomarte en cuenta a ti mism@, tarde que temprano, estas situaciones, lejos de darte vida, terminarán por deteriorarte interiormente y dejarte un sin sentido.

Comprende todo lo que haces (incluyendo la religión) y sé valiente de defender tus gustos y persona. No por una vez que falles, por una vez que des tu opinión contraria a lo que los demás asienten (porque es lo que verdaderamente sientes) se acaba el mundo, ni todo está perdido... Recuerda: no es lo mismo "seguir ciegamente" algo que "comprender" lo que se hace. Tiene más sentido esto último porque el amor es más grande que la regla por sí sola (sin sentido).

Sé humilde, recoge y ama tu fragilidad, sé consciente de ello ¡Que amas! sí, pero hay que comprender que ser abnegad@ no significa ser "esclav@". Hay que reconocernos desde nuestras carencias y que, aun éstas son motivo de tomarlos en cuenta y que desde éstos también nos amen, y ¡qué bonito que exista alguien que así te abrace, te comprenda! Eso es amor y amar, antes que te exija y reproche por no cumplir en hacer esto o aquello exactamente. El amor ya traia su propia obligación implícita.  Comprender que te cansas, que necesitas alivios, respiros, que no puedes (ni debes) responder a todo, que la vida es compartida, es colaboración... Incluso tratar de querer hacerlo todo, además que es frustrante y enferma, llega a manifestar rasgos de soberbia o egoísmo disfrazados de humildad porque en el fondo hacemos cosas para agradar y ganarnos a las personas más que vernos a nosotros mismos; pero has de saber que la principal persona con la que tienes que quedar bien es contigo mism@.

Ama pues, tu vida amándote a tí primero y apreciando todo lo bueno que Dios te ha dado. Sé como niñ@ que no se preocupa de nada, sólo por descubrir y disfrutar, aunque sea por un momento... pero no dejes nunca de sorprenderte, de alimentar lo que te recarga y te hace feliz, de recrearte, de hacerte caso, de no dejarte en segundo lugar (no quiero decir "de vez en cuando" sino) "siempre".

No esperes a viej@ para sonreír libre y sinceramente haciendo y disfrutando lo que verdaderamente quieres, de hecho y paradójicamente, aceleramos nuestra vejez no siendo sinceros con nosotros mismos, con lo que hacemos porque muchas de las veces (si no es que siempre) hacemos lo que los otros quieren pero difícilmente lo que nosotros deseamos...

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